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Salud y prevención

7 señales de que tu perro debería visitar al veterinario

Algunos cambios en el comportamiento, apetito o energía de tu perro pueden ser señales tempranas de que algo no está bien. Conocerlas puede ayudarte a buscar atención veterinaria a tiempo.

Perro siendo revisado por un médico veterinario durante una consulta preventiva.
Perro siendo revisado por un médico veterinario durante una consulta preventiva.

Cambios repentinos en el apetito

Si tu perro deja de comer, come mucho menos de lo habitual o presenta un aumento repentino del apetito, conviene observarlo con atención. Un cambio aislado puede tener distintas causas, pero si persiste o aparece acompañado de otros síntomas, es recomendable consultar a un médico veterinario.

2. Bebe mucha más agua de lo habitual

El consumo de agua puede variar dependiendo del clima, la actividad física y la alimentación. Sin embargo, un aumento notable y constante en la cantidad de agua que bebe tu mascota puede ser una señal que merece valoración profesional.

3. Está menos activo o duerme demasiado

Tú conoces mejor que nadie el nivel normal de energía de tu perro. Si normalmente es juguetón y de repente evita caminar, jugar o levantarse, presta atención.

La falta de energía puede estar relacionada con cansancio, dolor o diferentes problemas de salud.

4. Vómito o diarrea recurrentes

Un episodio ocasional puede presentarse por diversas razones. Sin embargo, cuando el vómito o la diarrea se repiten, duran varias horas, contienen sangre o están acompañados de debilidad, es importante buscar orientación veterinaria.

Los cachorros, perros pequeños y animales de edad avanzada pueden deshidratarse con mayor facilidad.

5. Cambios en su forma de caminar

Cojear, evitar apoyar una pata, tener dificultad para subir escaleras o mostrar molestias al levantarse pueden ser signos de dolor.

Aunque algunas lesiones pueden parecer pequeñas, una evaluación permite determinar su causa y evitar que el problema empeore.

6. Se rasca, lame o muerde constantemente

Rascarse ocasionalmente es normal. Hacerlo de forma insistente no siempre lo es.

Pulgas, irritaciones, alergias, lesiones o algunos problemas dermatológicos pueden provocar que un perro se rasque o lama repetidamente una zona de su cuerpo.

También es importante revisar regularmente sus orejas, piel y patas.

7. Su comportamiento cambió repentinamente

Un perro que normalmente es sociable puede comenzar a esconderse, mostrarse irritable o evitar que lo toquen cuando siente molestias.

Los cambios bruscos de comportamiento no deben interpretarse únicamente como un problema de conducta; en algunos casos pueden estar relacionados con dolor o malestar.

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