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Adopción y llegada a casa

Tu nueva mascota no tiene que confiar en ti el primer día

La confianza se construye con tiempo, rutina y experiencias positivas. Comparar su progreso con el de otros animales puede generar expectativas poco realistas.

Familia acompañando con calma a su perro en casa.
Familia acompañando con calma a su perro en casa.

Una mascota recién adoptada puede dormir mucho, esconderse, estar inquieta, comer menos o mostrarse reservada durante sus primeros días. Eso no significa necesariamente que la adopción vaya mal.

La ASPCA utiliza la guía 3-3-3 como una referencia sencilla para recordar que la adaptación ocurre por etapas: los primeros días pueden ser de descompresión; durante las semanas siguientes la mascota empieza a entender la rutina; y con el paso del tiempo puede mostrar más confianza y personalidad.

No debe interpretarse como un calendario exacto. Cada animal tiene una historia y un ritmo diferente. Lo importante es ofrecer seguridad, evitar forzar interacciones y reforzar experiencias positivas.

Si la mascota deja de comer, presenta signos físicos de enfermedad, miedo intenso o conductas que ponen en riesgo a personas o animales, busca orientación veterinaria o profesional.

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