Cambiar una dieta de un día para otro puede resultar difícil para algunos perros y gatos. Cuando el veterinario o la situación requieren un nuevo alimento, suele ser preferible hacer una transición gradual.
Las guías de AAHA señalan que los ajustes de dieta realizados a lo largo de varios días pueden reducir respuestas gastrointestinales negativas. Una referencia habitual es un periodo aproximado de 4 a 7 días, aunque el tiempo puede necesitar ajustes según la mascota y el motivo del cambio.
Durante la transición, observa apetito, heces, vómito, energía y aceptación del alimento. Si tu mascota tiene una enfermedad, antecedentes digestivos o una dieta terapéutica, no hagas cambios importantes sin orientación veterinaria.
La mejor dieta no es la que está de moda: es la que cubre las necesidades individuales de tu mascota de forma segura y completa.
